Encuentro con los totonacas: Llegada de los mensajeros del Cacique Gordo

Texto original con ortografía de la época:

Y como dormimos en aquel pueblo donde nos aposentaron los doce indios que he hecho dicho, y después de bien informados del camino que habíamos de llevar para ir al pueblo que estaba en el peñol, muy de mañana se lo hicimos saber a los caciques de Cempoal cómo íbamos a su pueblo, y que lo tuviese por bien; y para ello envió Cortés los seis indios por mensajeros, y los otros seis quedaron para que nos guiasen; y mandó Cortés poner en orden los tiros y escopetas y ballesteros, y siempre corredores del campo descubriendo, y los de a caballo y todos los demás muy apercibidos. Y desta manera caminamos hasta que llegamos una legua del pueblo; e ya que estábamos cerca de el, salieron veinte indios principales e os recibir de parte del cacique , y trajeron unas piñas rojas de la tierra, muy olorosas, y las dieron a Cortés y a los de a caballo con gran amor, y le dijeron que s señor les estaba esperando en sus aposentos, y por ser hombre muy gordo y pesado no podía venir a nos recibir; y Cortés les dio las gracias, y se fueron delante.

Para citar:
Díaz del Castillo, Bernal , Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, Ciudad de México, Editorial Patria, 1983 [1632], pp. 113-113
Lugar(es):
  • Cempoala
Persona(s):
  • Hernando Cortés
  • Cacique de Cempoala