Mujeres nahuas y fuentes de la conquista

Algunas mujeres de la nobleza nahua, como doña Magdalena Axayaca, nieta de Cuitlahuac, quien,  en época colonial, después de su padre, fue nombrada gobernante de Iztapalapa, ya han sido mencionas mencionada en otros artículos de Noticonquista (ver Gabriel Kruell:  https://www.noticonquista.unam.mx/amoxtli/2214/2200).  Lametablemente, ni siquiera las mujeres nahuas más conocidas como Tecuichpo y Tecuelhuetzin, son conocidas por sus nombres originales, pues ganaron fama por sus nombres de bautizo que combinan un nombre cristiano con el de sus padres: la primera, doña Isabel Moctezuma, tenochca; la segunda, doña Luisa Xicotencatl, tlaxcalteca.  Ambas comparten ser nahuas, de origen noble, hijas de dos de los más importantes gobernantes del centro de México para 1519; y, en ambos casos, cambiaron su nombre en náhuatl al ser bautizadas con un nombre cristiano.

Ya varias investigadoras  (Maru Herrera, Ana Paula de la Torre Díaz, Camila Townsend y Laura Matthew) han escrito sobre estas dos mujeres, sus personajes han sido representadas en cine, teatro y les han dedicado novelas históricas. De Tecuichpo (doña Isabel Moctezuma) podemos hacer un resumen de sus matrimonios ya que los documentos por los que se conoce de ellas son, en su gran mayoría, de orden civil: se casó en 1519, a los 11 años, con Cuitláhuac, quien murió de viruela meses después. Luego, se casó con Cuauhtémoc. En 1521, tras la caída de Tenochtitlan, Cuauhtémoc pidió a Cortés que protegiera a las mujeres y niños de su casa; por esta razón, se le entregó en encomienda a doña Isabel el pueblo de Tacuba. En total se tiene registrado que Isabel se casó cinco veces, la última con Juan Cano de Saavedra, con quien tuvo cinco hijos: Gonzalo, Pedro, Juan, Isabel y Catalina.

De Tecuelhuetzin (doña Luisa Xicotencatl) hablé en un artículo anterior (https://www.noticonquista.unam.mx/amoxtli/1867/1865?fbclid=IwAR2tyNAQ0Ir5_0wiJFQi42ixztMBDdZRU2ppFbJP_bjcMKrvJiXg9hb9KHw) donde hice un pequeño resumen de sus datos y relaté  la manera en que ella, junto con otras mujeres tlaxcaltecas, fueron entregadas a los españoles para sellar la alianza tlaxcalteca-hispana en 1519. Es así que, ahora, hablaremos de otras mujeres que han sido sistemáticamente echadas de menos por la historia. 

Comencemos por la primera mujer de la que tenemos registro pictográfico, que aunque no es del siglo XVI, dio origen a todas las generaciones posteriores;  Chimalma, la lideresa, junto a tres hombres, la migración de las siete tribus que salieron de Colhuacan y de donde se desprenden los mexica. Dicha migración aparece en la Tira de la Peregrinación, Códice Aubin, Códice BNF040, Códice Azcatitlan, entre otros. En otra versión pictográfica de esta migración (Diego Durán) tenemos a Chimalma vestida con traje  de piel y sosteniendo un arco y flecha en su mano izquierda, sale de Chicomoztoc. Otras mujeres vestidas igual son las que aparecen en el Códice Xolotl, documento del siglo XVI, también en náhuatl pero de Texcoco, que representan a mujeres chichimecas (con pieles de animales) como Tomiyauh, una de las esposas de Xolotl con quien tuvo dos hijas: Tziuacxochitl y Cuetlaxochitzin (ver figura). Estas mujeres y hombres se diferencian por llevar mantas blancas de algodón como signo de su identidad tolteca en contraposición a las pieles de animales, propias de los chichimecas.

Otra pictografía que presenta mujeres nobles es la del Códice Telleriano Remensis, donde observamos a  Ilancueitl (de Culhuacan) y a Miyahuaxochtzin, ambas esposas de gobernantes mexicas. La última es el único ejemplo que existe de una mujer escriba, glosada en el documento como “la pintora” (ver descripción en el artículo “la escritura jeroglífica de los nahuas”: https://www.noticonquista.unam.mx/amoxtli/1994/1985). 

Las mujeres que pierden el nombre

En Tepetlaoztoc, Texcoco, al final del siglo XVI, se elaboraron varios documentos con especial énfasis en el registro catastral. En el Códice Santa María Asunción y el Códice Vergara se presentan larguísimas listas de habitantes de las tierras de Tepetlaoztoc.  Cada una de las tierras tiene un encargado que funge como cabeza de la casa; sobre la cabeza de cada uno de estos personajes se encuentra su nombre jeroglífico. Al final de estas listas ordenadas por barrios, aparecen unas pocas tierras dirigidas por mujeres como cabezas de casa. Sin embargo, en la gran mayoría dichas mujeres no presentan su nombre jeroglífico, sino que son representadas iconográficamente con lágrimas que salen de su ojo;  la glosa alfabética siempre dice ycnocihuatl, que se traduce como “mujer triste” interpretado como “viuda”.  Así es que las mujeres cuando eran cabeza de casa conservaban el nombre cristiano pero perdían el nombre en náhuatl, se les nombraba simplemente como [Magadalena, Ana, Cecilia] ycnocihuatl

Otro ejemplo de mujeres con nombres genéricos lo encontramos en Guatemala. El Pictograma II, llamado “de las princesas” es un documento realizado en Buenabaj, Momostenango, Totonicapán; manufacturado entre 1550 y 1560, donde se evidencia la alianza matrimonial entre dos de las hijas de Moctezuma y el gobernante k’iche’ Wuqub’ No’j de Q’umarkaj.  Esta alianza se realizó entre los años de 1510 (cuando los k’iche’ comenzaron a tributar a los mexica) y 1519 (año en que matan a Moctezuma II). Documento realizado en el área k’iche’ pero que representa a dos mujeres de la nobleza mexica, ambas nombradas en el documento como “Malintzin”.    

Muchas mujeres son mencionadas en documentos realizados por terceros, como el caso del testamento de Cristóbal de Quijada (guardado en el Archivo General de Centro América, con sede en la Ciudad de Guatemala), donde aparece un conquistador tlatelolca que llegó a Guatemala, y que en 1575 dignifica el papel de su esposa como conquistadora:

“yo Juan García que soy hijo de Pedro Tziquilochinoteca conquistador aquí de esta tierra Guatemala y por verdad yo me case con mi mujer que se llama Marta así mismo conquistadora…”

Es cada vez más necesario cubrir las lagunas de información sobre las mujeres (tanto indígenas como europeas) en el periodo de la conquista. Diversas mujeres no nombradas que conocemos por imágenes son las curanderas, parteras, madres, encargadas de cuidar a viejos y niños, cocineras, tejedoras, agricultoras retratadas en el Códice Florentino o en el Códice Mendoza. Definitivamente se conocen más nombres de mujeres de la nobleza, porque al igual que los hombres, eran quienes influían en la vida pública y probablemente podían escribir; el ser nombrada es y ha sido también una cuestión de clases sociales.

 

Para leer más:

Para citar: Margarita Cossich Vielman, Mujeres nahuas y fuentes de la conquista, México, Noticonquista, http://www.noticonquista.unam.mx/amoxtli/2294/2293. Visto el 28/11/2021