Tecuichpo Doña Isabel Moctezuma Transición de una noble indígena al mundo novohispano

Para hablar de la participación de las mujeres durante y después de las conquistas en Mesoamérica debemos nombrar a Ichcaxochitl Tecuichpo como una de las pocas mujeres que tienen reconocimiento. Sin la participación femenina de esposas, guerreras, traductoras e intérpretes, cocineras y curanderas no es posible entender las conquistas de Mesoamérica y el surgimiento de la Nueva España.

Isabel Moctezuma aunque no participó en el campo de batalla sí fue muy influyente en los albores de la Nueva España a través de su incorporación a la nobleza novohispana. El bautizo fue el medio para incorporarla, pero rápidamente buscó los medios para proteger y acrecentar los beneficios obtenidos por su antigua posición en la nobleza indígena. ¿De qué manera participó en este mundo de conquistas?

Ichcaxochitl Tecuichpo (fig. 1) es el nombre mesoamericano que tuvo doña Isabel Moctezuma antes de ser bautizada. Nació entre 1509 o 1510, su padre fue el gobernante mexica de Tenochtitlan, Moctezuma II, y su madre Tezalco, una noble tenochca. Aproximadamente a los ocho años, entre 1517 y 1518, debió entrar al calmecac, la escuela por excelencia de la nobleza náhuatl.

La educación que habría recibido en estos años será un pilar para hacer frente a su incorporación al mundo novohispano, pues esta se caracterizaba por una férrea disciplina. La vida religiosa y la forma de comportarse y de hablar con la nobleza indígena le habrían permitido socializar, primero con los propios indígenas, y posteriormente, adaptarse al mundo español.

Durante los meses de 1520 en que Tenochtitlan estuvo habitada de extranjeros debió presentarse algún tipo de interacción entre Ichcaxochitl Tecuichpo y los españoles, sin embargo ninguno de ellos tomó como relevantes estos hechos, ni siquiera Cortés quien afirma que Moctezuma II lo habría querido emparentar con una de sus hijas. La presencia de españoles en la ciudad le permitió a Ichcaxochitl Tecuichpo escuchar una lengua que no comprendía, pero que posteriormente dominaría; experimentar la violencia excesiva que eran capaces de ejercer los españoles por su anhelo de riquezas y por su intolerancia religiosa. Vivió los peligros de no negociar con los españoles y no incorporarse a su cultura.

Hernán Cortés afirmó que antes de morir Moctezuma II, este habría expresado su última voluntad la cual era que Cortés fuera el tutor de algunas de sus hijas, entre ellas a Ichcaxochitl Tecuichpo, no sabemos si eso ocurrió. Durante la Noche Triste o ahora llamada Noche Victoriosa Ichcaxochitl Tecuichpo al ser hija de madre tenochca se quedó en Tenochtitlan, aunque Hernán Cortés intentó llevársela durante este episodio no fue posible y regresó a la ciudad mexica. Momentos muy difíciles para los descendientes de Moctezuma II, pues Cuauhtémoc encabezaba la facción bélica de tenochcas que buscaron asesinarlos.  

Sobre sus matrimonios con Cuitláhuac y Cuaúhtemoc gobernantes tenochcas no hay evidencia concreta. De hecho el que es considerado como su segundo nombre “Tecuichpo” es en realidad un título que indicaba que su portadora era una mujer virgen o en edad de casarse. Por lo que si se hubiera casado, creemos, no tendría razón el título y otro se le habría otorgado y estaría registrado en las fuentes. Lo más probable es que estos matrimonios hayan sido inventados por doña Isabel Moctezuma y Juan Cano Saavedra, su tercer esposo, para ampliar sus riquezas, según María Castañeda de la Paz.

Después de la conquista de la capital mexica, Hernán Cortés con el argumento de ser el tutor de algunas de las hijas de Moctezuma II bautizó en 1526 a Ichcaxóchitl Tecuichpo como Isabel en honor a la emperatriz española Isabel, y como apellido tomaría el nombre de su padre, Moctezuma. El bautizo (Fig. 2) era importante porque permitiría a las indígenas contraer matrimonio con los españoles, en el caso de las mujeres llegando con la dote, a través de este medio doña Isabel Moctezuma recibió la encomienda de Tula, en 1526, al contraer matrimonio con Alonso de Grado.

La nobleza indígena que se bautizada podía exigir recompensas, como títulos nobiliarios, escudos de armas, usar diversas prendas de vestir entre otros muchos elementos de prestigio que incorporaron los indígenas sin dejar de usar los suyos, pues como se ha visto en El Lienzo de Tlaxcala la nobleza indígena conjugó los elementos de prestigio de ambas culturas para diferenciarse y asimilarse al mundo novohispano.

Los matrimonios de doña Isabel Moctezuma con españoles –Alonso de Grado, Pedro Gallego de Andrade y Juan Cano- (fig. 3) fueron importantes para los españoles porque crearon lazos con los herederos de Moctezuma II y así pudieron calmar cualquier aspiración de reclamo del desintegrado imperio que encabezaba su padre Moctezuma II.

Doña Isabel Moctezuma supo integrarse al mundo novohispano por su asimilación a la cultura española, lo que conlleva a adquirir una forma de vida y de pensar. De hecho, en 1544, Juan Cano le declara al historiador Oviedo que doña Isabel Moctezuma era una mujer con gran arte para la conversación y muy devota de la religión católica. Eso no quiere decir que haya dejado de interactuar con el mundo mesoamericano, debió seguir vistiendo las prendas de su rango social, su alimentación siguió siendo altamente de origen mesoamericana, el espacio y las personas con las que convivía día a día pertenecían al mismo mundo donde había nacido. Aunque las fuentes lo callen, algunos autores como Federico Navarrete y Antonio Rubial afirman que las mujeres indígenas debieron influir en la mente, los sentimientos y en el cuerpo de los españoles, a través de gestos, acciones y de los intercambios lingüísticos de tal manera que ellos asimilaron ciertos elementos de la cultura mesoamericana que les permitieron, entre muchas cosas, las conquistas.

Doña Isabel Moctezuma fue una mujer altamente religiosa, rica por la encomienda de Tacuba, influyente entre los indígenas, considerada por los españoles, educada y bilingüe. Aprender español dio origen a canales de comunicación que permitieron interactuar con sus esposos, en particular es interesante lo que informará a Juan Cano, su tercer esposo español, sobre el funcionamiento de los matrimonios indígenas y de lo complicado de los vínculos de la nobleza tencohca, lo que era fundamental saber para que él encabezara los procesos legales que buscaban acrecentar las riquezas de ambos. 

En su testamento, elaborado en 1550 un año antes de morir, doña Isabel Moctezuma divide sus riquezas entre sus hijos. Salta a la vista que dejó la encomienda de Tacuba a su hijo Juan de Andrade Moctezuma, producto de su segundo matrimonio, y no a Juan Cano o los hijos que tuvo con él. ¿Qué tanta libertad y poder tuvo doña Isabel Moctezuma para tomar decisiones en otros ámbitos de su vida? No lo sabemos, pero seguramente fue bastante y con ello pudo ir moldeando su presente y futuro. Además estipuló que era su voluntad dejar en libertad a los esclavos naturales de esta tierra que estuviesen a su servicio.       

Doña Isabel Moctezuma representa una forma en cómo las mujeres vivieron  el proceso de conquista, no exenta de violencia. Al igual que su padre buscó la diplomacia y no la violencia para beneficiarse del nuevo mundo que se iba construyendo, logrando posicionarse fuertemente en esta sociedad y sentando las bases para que sus descendientes no se perdieran en las sombras de la historia como sí ocurrió con muchos otros nobles indígenas. La vida de doña Isabel Moctezuma nos abre las puertas al panorama de historias de vida que sucedieron tras la llegada de los españoles. Nos muestra que en los primeros latidos de la Nueva España fueron fundamentales las alianzas con indígenas y hay una fuerte presencia de mujeres indígenas que supieron hacer uso de su legado para abrirse paso en el mundo novohispano. Esta es una forma, entre muchas, de cómo se vivió este periodo histórico.

 

Para saber más...

  • Castañeda de la Paz, María, Conflictos y alianzas en tiempos de cambio: Azcapotzalco, Tlacopan, Tenochtitlan y Tlatelolco (siglos XII al XVI), Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM, 2013.
  • Cossich Vielman, Margarita, Mujeres nahuas y fuentes de la conquista, México, Noticonquista, https://www.noticonquista.unam.mx/amoxtli/2294/2293.
  • Navarrete Linares, Federico, ¿Quién Conquistó México?, México, DEBATE, 2019.
Para citar: Alitzel Nájera Ramírez, Octavio Márquez Rodríguez, Tecuichpo Doña Isabel Moctezuma Transición de una noble indígena al mundo novohispano, México, Noticonquista, http://www.noticonquista.unam.mx/amoxtli/2840/2831. Visto el 29/11/2021