Los mexicas y su política de alianzas durante la conquista [1]

El tema de las alianzas político militares establecidas durante la conquista ha sido tratado en muchos de los estudios que se han hecho de este proceso histórico. Sin embargo, casi siempre el asunto ha sido analizado sólo desde la perspectiva política, jurídica e historiográfica hispana, mientras que el punto de vista de los mexicas y el Excan tlahtoloyan o Triple Alianza suele ser tratado de manera secundaria e incluso en muchas ocasiones ha sido ignorado. Esta ocasión se hace un esbozo de la cuestión desde el lado mexica en el periodo que va de la Noche Triste al inicio del sitio de Tenochtitlan (circa 30 de junio de 1520 - 30 de mayo de 1521).

En los meses que siguieron a la victoria mexica sobre tlaxcalteca y españoles en la llamada Noche Triste, y hasta el inicio de la campaña de Tepeaca se dieron cambios radicales en relación entre las principales fuerzas y actores políticos de la conquista de México. Efectivamente, con la matanza del Templo Mayor, la muerte de Motecuhzoma Xocoyotzin y la Noche Triste se había cancelado cualquier posibilidad de acuerdo entre la coalición hispano-indígena que comandaba Cortés y el grupo de poder del Excan tlahtoloyan.

Por estas razones, el mando político y militar tenochca inició una audaz política para promover la consolidación de las alianzas aún existentes y procurar el establecimiento de nuevos nexos. Dicha política tuvo comienzo antes de que Cuitláhuac fuera ungido ritualmente como nuevo tlahtoani, pero dado que fue el principal líder que organizó la resistencia armada contra el ejército hispano-indígena, puede suponerse que desde el principio dio un impulso decidido de ella. Además, después de su muerte esta estrategia fue continuada por Cuauhtémoc. Esta política puede entenderse en dos vertientes principales, la primera consistía en tratar de consolidar a los aliados que aún tenían; la segunda vertiente, que se realizó de manera simultánea a la primera, se proponía ganar nuevos aliados entre sus acérrimos adversarios, Tlaxcala en el centro de México y Tzintzuntzan en Michoacán.

En lo que toca a la primera vertiente los mexicas usaron dos tácticas complementarias, por un lado, ofrecieron una exención total de la carga tributaria por un año a quienes hicieran la guerra a las fuerzas de la coalición indo-española. De manera complementaria, se destacaron fuerzas de la Triple Alianza en lugares importantes para intimidar a las élites locales para que se abstuvieran de iniciar cualquier contacto con los aliados de Cortés para establecer algún tipo de acuerdo. Como era de esperarse, los gobernantes de cada lugar maniobraron políticamente en función de sus propios intereses, también bajo el apremio de la ofensiva militar hispano-indígena y, sin duda, por la presión de sectores de su propia población que prefería llegar a un acuerdo antes que verse perjudicados en sus intereses. Así, diversas poblaciones mostraron su apoyo al bando que consideraron más fuerte. También hay que recocer que, pese a las presiones, algunas ciudades indígenas mantuvieron sus lazos con Tenochtitlan hasta ser ellas mismas derrotas, como fue el caso de Malinalco y Tlatelolco.

En lo que respecta a la segunda vertiente de esta política mexica de llegar a acuerdo con sus mayores adversarios, debe recordarse que los restos del ejército indo-español derrotado en la Noche Triste llegó a territorio controlado por Tlaxcala el 8 de julio de 1520. Los señores de Tlaxcala actuaron con gran sentido del momento político y militar, recibieron de paz a los castellanos en Hueyotlipan mientras decidían qué hacer. En esta coyuntura llegó una embajada de Tenochtitlan con una propuesta de alianza que tuvo eco en Xicoténcatl “el mozo” y sus seguidores. Fue necesaria la intervención directa de los cuatro señores de Tlaxcala para impedir que la propuesta tuviera mayor apoyo y “que otros mozos locos” siguieran esa opinión. Si bien la historiografía tanto tlaxcalteca como hispana ha interpretado y presentado el hecho como una prueba de absoluta lealtad a la Corona española, hay elementos para proponer que los señores de Tlaxcala aprovecharon la debilidad de los castellanos para renegociar los términos de la alianza que habían establecido con Cortés.

En el caso de los uacúsechas de Tzintzuntzan, Tenochtitlan envió una embajada proponiendo establecer una alianza para combatir a los españoles, esto ocurrió después de la victoria de la Noche Triste y antes de la epidemia de viruela. El cazonci Zuangua, gobernante purépecha, se mostró sumamente desconfiado, dio largas a los embajadores y decidió obtener sus propias noticias. Aunque los informes acerca de la presencia y la peligrosidad de los extraños fueron corroborados, la desconfianza bien ganada por las anteriores acciones mexicas hizo imposible la coalición.

Como es evidente los tenochcas no lograron su doble propósito de fortalecer las alianzas previamente establecidas en el marco del Excan Tlahtoloyan, en algunos casos la relación ya estaba rota de manera irreparable, como fueron los casos de Cempoala y de Cholula, en otros los grupos se cambiaron al bando contrario cuando lo consideraron oportuno, como ocurrió con Xochimilco, sólo en contados casos las alianzas se mantuvieron hasta el final, como Malinalco y Tlatelolco. Pero fueron sus objetivos mayores, Tzintzuntzan y Tlaxcala donde el fracaso fue total, en parte por los agravios y rencores acumulados, la falta de credibilidad de los tenochcas, así como la imposibilidad de prever en toda su complejidad los posibles resultados a largo plazo de la presencia castellana. Por todo ello, la política mexica de alianzas para enfrentar a sus adversarios fue infructuosa.

[1] Este texto es una síntesis de mi artículo La política de alianzas mexica durante la Conquista”, en prensa

Para saber más

  • Pastrana Flores, Miguel, “El inicio de la alianza hispano-tlaxcalteca. Una reinterpretación”, México, UNAM: Instituto de Investigaciones Jurídicas, en prensa.
  • _____, “La política de alianzas mexica durante la Conquista”, en Seminario Tenochtitlan y Tlatelolco. Reflexiones a 500 años de su caída, INAH, en prensa.
  • Ricard, Robert, (1925), “Sur la politique des alliances dans la conquéte du Mexique par Cortés”, en Jurnal de la Société des Américanistes de Paris, nouvelle serie, v. XVII, p. 245-260.
  • Thomas, Hugh, (1994), La conquista de México, traducción de Víctor Alba, México, Patria.
Para citar: Miguel Pastrana Flores, Los mexicas y su política de alianzas durante la conquista [1], México, Noticonquista, http://www.noticonquista.unam.mx/amoxtli/2673/2670. Visto el 12/06/2021