Don Gonzalo Mazatzin Moctezuma. Indio conquistador

El 29 de noviembre de 1589, don Joaquín de San Francisco, gobernante y cacique de Tepexi de la Seda en el sur del actual Estado de Puebla, comenzó un caso judicial contra la Corona para conseguir exención del pago de tributo para él y su familia, así como para su señorío. Uno de los argumentos principales de sus reclamos era el gran apoyo que había dado su abuelo, don Gonzalo Mazatzin Moctezuma, en la conquista y colonización del sur de Puebla (Mixteca Baja) y la Mixteca Alta. O sea, que su abuelo era un indio conquistador, igual que los españoles conquistadores. Como era común en aquel entonces, las evidencias de los argumentos provienen de los testimonios de 45 testigos, muchos de ellos participantes en la misma conquista. Las siguientes líneas están basadas en un análisis de la información propuesta en esos testimonios.

Mazatzin era gobernante de Tepexi cuando Hernán Cortés y sus tropas pusieron pie en la costa de Veracruz. Este señor no era cualquier persona, sino nieto de Moctezuma Ilhuicamina (1440-1469) a través de una hija suya, también con el nombre mántico Mazatl, quien se había casado con el señor de Tepexi, Tozancoztli Xochitzin. Seguramente, este matrimonio formaba parte de una política de expansión tenochca hacia el sur, cuyas estrategias incluían conquistas militares y alianzas de matrimonios.

La noticia de la llegada de los extraños y de sus consecuentes acciones durante su avanzada en el paisaje mesoamericano, causó mucha inquietud y extrañeza, pero cuando los españoles y sus aliados indígenas estaban en Tlaxcala en 1519 Mazatzin mandó embajadores a Cortés para ofrecerle amistad. Obviamente, la manera en que lo hizo era siguiendo las normas mesoamericanas, por lo que le ofrecieron “un presente de oro y piedras muy ricas y cosas de plumas muy apreciadas”. El capitán español recibió los regalos y respondió con sus propios, que en el sentido prehispánico quería decir que Mazatzin ofreció su amistad y Cortés la aceptó. Después, el ejército aliado continuó su camino hacia Tenochtitlan para forjar una historia que todos conocemos.

No fue hasta después de la llamada “Noche Triste” que Mazatzin entró otra vez en la historia. El ejército aliado, diezmado y herido, volvió a Tlaxcala para recuperarse de la fuerte derrota que había sufrido. Una vez recuperado, los aliados comenzaron a moverse otra vez, ahora motivados por sentimientos de venganza y la necesidad mostrar que aún eran una fuerza con que contar. Entonces, Cortés se dirigió hacia el sur donde se encontraba el señorío de Tepeaca, aliado tenochca y enemigo de Tlaxcala, y supuestamente responsable de la muerte de varios españoles. Allí se desarrolló una batalla cruenta que resultó en una derrota de Tepeaca y después del cual cientos de cautivos fueron esclavizados. Tlaxcala recibió su parte de ellos y los demás fueron herrados con la ‘G’ de ‘guerra’ y vendidos.

Según los testigos de don Joaquín había espías en el ejército aliado reportando continuamente a Mazatzin sobre lo que estaba pasando. Es así como el gobernante tenía información de primera mano sobre la batalla de Tepeaca y las crueles consecuencias. Por tanto, no es de sorprender que fue en ese momento cuando Mazatzin mandó otros embajadores para confirmar su amistad y alianza con Cortés, quien respondió positivamente, aunque no está claro si conocía las consecuencias geopolíticas de sus acciones. El interés de Mazatzin por el avane del ejército aliado en Tepeaca es obvio, porque Tepexi está ubicado justo al sur de esta ciudad conquistada. Entonces, cuando Cortés y los suyos salieron de Tepeaca hacia Tepexi, Mazatzin tuvo que tomar una decisión sobre cómo enfrentarlos. Como precisamente en ese momento estaba recibiendo a los señores sujetos a él para que le dieran sus tributos y le reconocieran su autoridad, Mazatzin decidió ir a recibir a Cortés y su ejército.

Mazatzin salió de Tepexi con todos sus principales y todos sus señores sujetos a un lugar que se llamaba Molcaxac. No fue al azar la elección de ese lugar, porque estaba justo en la frontera de los territorios de Tepeaca y Tepexi. El mensaje de Mazatzin era claro: no iba a dejar entrar a Cortés y su ejército en su señorío, señal que el conquistador español probablemente nunca entendió. Lo que pasó después es realmente extraordinario:

 

El texto citado modernizado

[...] el dicho Moteczuma Mazatzin salió a recibir al dicho Marqués. Visto como el dicho Marqués lo recibió y abrazó y el dicho Moteczuma Mazatzin, con muchos principales y vasallos suyos, se ofreció y dio la obediencia al dicho Marqués en nombre de su majestad, mediante lengua de una india llamada Malintzin [...] y el dicho don Gonzalo trató con el dicho Marqués del Valle [que] no pasase adelante, sino que volviese conquistando la vuelta de México. Y que él se ofrecía a ayudarle. Y quería con todo su estado, el en persona, a conquistar la Mixteca y provincias comarcanas de Oaxaca a su costa. Y así, el dicho Marqués, en agradecimiento de estos servicios, le eligió y hizo capitán. Y en señal de esto le dio espada y lanza, y le encargá la dicha conquista. Y así se despidió el dicho don Gonzalo del dicho Marqués y se vino a este dicho pueblo [Izúcar] y el dicho Marqués fue la via de México, conquistando, y pasó por la puente que dicen de dios. (Archivo General de Indias, Patronato 245, R. 10, Exp. 1, ff. 21v y 26r-v; ortografía y puntuación modernizadas).

 

Otros testigos explican que la recepción consistió en un intercambio de ricos regalos, algo que encontramos en múltiples fuentes prehispánicas y coloniales como señales de amistad y alianza. Después comenzaron a negociar y llegaron al acuerdo de que Cortés regresara a Tenochtitlan y Mazatzin se encargara conquistar la Mixteca Baja y Alta. Es por eso por lo que el español hizo capitán a su contraparte, cargo que, según la legislación castellana, le daba el derecho a conquistar. Terminadas las negociaciones, el ejército de Cortés y los nobles de Mazatzin acamparon durante toda la noche en Molcaxac, hoy día un pueblo, y el día siguiente los aliados salieron por el Puente de Dios, un puente natural sobre una profunda barranca que aún tiene ese nombre.

Conocemos la historia de Cortés y sus aliados, quienes conquistaron a Tenochtitlan, pero pocos saben que Mazatzin también cumplió su palabra. Con el título de capitán y su lanza y espada, el gobernante conquistó 21 señoríos en el nombre del Rey de España, pero sin ningún español presente. Algunos fueron conquistados “por guerra,” o sea por armas, y otros por “buenas palabras” o “de paz,” que refiere la sujeción a través del negocio (con la amenaza del ejército, por supuesto). Esta campaña militar explica por qué las fuentes españolas nunca hablan sobre la conquista de la Mixteca, porque ya la había hecho Mazatzin. Son estas hazañas que 65 años después llevaron a su nieto, don Joaquín, a reclamar exención del pago de tributo, pero que a la vez al lector actual nos hacen preguntar sobre qué era la conquista “española”.

Ahora, uno puede preguntarse qué motivos tenía Mazatzin para actuar como lo hizo. Obviamente, aquí entramos en la interpretación de los datos, porque en ningún momento nadie, y mucho menos Mazatzin mismo, aclaró el asunto. Pero en cuanto al mandar a Cortés y sus aliados de regreso a Tenochtitlan, tenemos que tomar en cuenta que en la llamada “Noche Triste” ese ejército había sufrido una fuerte derrota y no había porqué pensar que en un segundo enfrentamiento el resultado iba ser diferente. Entonces, puede ser que Mazatzin, que seguramente tenía íntimas relaciones con los gobernantes tenochcas por ser nieto de Moctezuma Ilhuicamina, mandaba Cortés a la boca del lobo para después poder decir que fue él que había organizado ese regreso. Por otro lado, en el caso de que Cortés fuera victorioso, Mazatzin iba ser el gran aliado suyo que había marcado el camino a seguir y, además, había servido al rey en conquistar la Mixteca Baja y Alta. O sea, con su estrategia siempre iba a ganar.

Por otro lado, las conquistas de los 21 señoríos no eran al azar, sino muy dirigidas hacia ciertos objetivos. Seis de los pueblos están ubicados en una zona de producción de sal y de oro, mientras que otros once estaban en dos de las rutas comerciales más importantes hacia el sur. Además, dos de los últimos son los puntos de bifurcación hacia la costa pacífica y el golfo, respectivamente. Otros cuatro señoríos son simplemente los más poderosos de la región. Lo que hizo, entonces, Mazatzin fue tomar el control de centros de producción de materiales básicos y las rutas comerciales. Si Cortés iba ser exitoso en la conquista de Tenochtitlan, Mazatzin iba a recibir parte del tributo y el crédito por haber conquistado la región, pero si Cortés perdía, él simplemente iba a controlar enormes fuentes de poder y riqueza.

Con estos motivos se puede decir que Mazatzin fue un oportunista, pero, si estas interpretaciones son correctas, siempre iba a salir ganando. De todas maneras, el 8 de julio de 1588 la Corona se pronunció de forma favorable a los reclamos de don Joaquín. Parece que el rey también estaba convencido de la veracidad de la información proporcionada por los testigos, reconociendo como tal a don Gonzalo Mazatzin Moctezuma como indio conquistador.

Para citar: Michel R. Oudijk, Don Gonzalo Mazatzin Moctezuma. Indio conquistador, México, Noticonquista, http://www.noticonquista.unam.mx/index.php/amoxtli/2369/2357. Visto el 22/10/2020